Crecí barrida de sentimientos violentos, todo fue una mas de culpa mezclada con colores de sombras de condescendencia, quise tanto como pude y sin embargo me fui estrellando contra mis propias cavernas, fosos de ansiedad, estalactitas de mierda y de milagros, cosas que pasaron, sobre todo cosas que pasaron, que se quedan pero que pasaron irremediablemente y para mejor.
Lejos de mis ojos se rebeló una consciencia, todo al rededor se hizo ceniza y autoabandono, tantas cosas, tantas cosas y era esperar nuevamente el otoño hasta que ya no quedaran hojas por caer.
Déjame saber qué es lo importante, que mi memoria no se diluya por el mismo camino que otras voces, la verdad es tanto lo que hay que recordar, poco a poco iré dejando esas huellas por cada sendero del mundo hasta llenar el planeta con mi historia, por lo que valga ser contada.
Cinco dedos de una mano crecen hasta tocar las estrellas, pero qué estrellas y qué naturaleza tendrá el roce.
Cuánto dramatismo será necesario para encontrar a la vuelta de cualquier esquina las palabras justas, no sólo precisas, justas, las palabras que te vean y que te abracen y que digan, sobre todo que te digan.
A veces pareciera que todo termina, que todo empieza, pero qué haremos con todos esos días?


2 hablan:
tanta tristeza,demasiadas hormonas dando vueltas..
ánimo, con el tiempo todo se acaba.. hasta esos arranques de emoción.. todo..
Lamento que haya sonado triste, no era la intención.
La vida también se acaba y eso no la hace ni más ni menos importante.
Mejor aprender a vivirlo todo con sorpresa.
=)
Publicar un comentario